

Rotfuss Röhling (auf Deutsch)
y Suillus grevillei.
La verdad es que eran muy parecidos, parecidísimos. Pero no pasa nada porque ámbos, y todos los otros boletus con los cuales se podrían confundir, son comestibles.
Y ya dimos buena cuenta de ellos :)
Lecker, lecker!
Nos cundió la salida boletaira! :)
Pero no me creáis imprudente! No obstante, antes de comerlos acudí a la consulta semanal micológica en el Museo de Historia Natural de Berlin (ya que no tengo cerca a Almícar, oh!) , por si acaso... que tanto miedo meten con los envenenamientos!











































