Nov 24, 2008

Menorca

Una tarde de calurosísimo Julio.
Allí estaba, sentada en un murete de piedra, a la sombra de un algarrobo. Oía un crujido lento de hojas. Parsimonioso. No veía nada. Pofin, entre unas hojas en movimiento apareció una cabeza hermosa de tortuga, del mismo color que los troncos de los árboles. Qué hallazgo! qué ilusión!





1 comment:

LA SAUVAGINE said...

me encuentro el ambiente de Cala d'or, cuando estaba con mi yegua blanca 'Gazella'.Muchas gratias.